"Squirting": ¿Mito o realidad?

El placer tensando cada parte de tu cuerpo, la espalda dibujando un arco. El corazón a la carrera, los ojos vidriosos y brillantes. Los espasmos incontrolados, el sudor y el aliento, resbalando, agotados. Cuerpos impacientes, frenéticos, que gritan lo que la palabra esconde: el orgasmo. El de ella, en particular.

Algunas prefieren el silencio; otras gritan, gimen, lloran o maldicen. Pero el placer está asegurado. Afortunadamente,  poco a poco se ha ido logrando que (casi) cualquier reacción de la mujer al clímax no la crucifique ni la convierta en bruja (a menos que ella quiera).

El fenómeno de la eyaculación femenina o squirting es todavía algo casi prohibido y misterioso para muchos amantes. De hecho, basta entrar en Internet y ojear unas cuantas páginas, para comprobar las discrepancias que hay entre unos contenidos y otros.  Para algunos, es una forma de eyaculación; para otros, pis.

ANÁLISIS QUÍMICO

Para investigar la eyaculación femenina, Samuel Salama –ginecólogo del hospital Parly II en Le Chesnay, Francia– reunió junto a su equipo a un grupo de siete mujeres que decían producir el equivalente a un vaso de agua en secreción orgásmica.

Los científicos les realizaron exámenes con ultrasonido pélvico después de orinar y durante la excitación sexual, así como antes y después del squirting. Las muestras de orina recolectadas después del squirting mostraron que las vejigas se habían vaciado, por lo que de esta manera se reveló el origen del líquido. Además, analizaron las concentraciones químicas en las muestras, donde encontraron urea, ácido úrico, creatinina y antígeno prostático específico (APE), una proteína que se produce en la glándula prostática de los hombres y en la “próstata femenina”, llamada glándulas de Skene.

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Por otro lado, según los estudios realizados por el doctor Francisco Cabello –director del Instituto Andaluz de Sexología y Psicología–, todas las mujeres eyaculan, aunque no necesariamente de manera tan espectacular. Según Cabello, el líquido se acumula a medida que la mujer se excita y en el momento del orgasmo, la presión en la zona, sumada a las contracciones orgásmicas, produce la secreción.

En cuanto a las características, el doctor Cabello señala que este fluido es incoloro, inodoro y no mancha; no se le atribuye un sabor concreto de manera generalizada.

Al contrario de lo que se puede pensar, el doctor Francisco Cabello asegura que no es ni orina ni líquido lubricante, pero añade que, “inevitablemente comparte elementos de la orina”, en cualquier relación sexual, tanto los fluidos del hombre como los de la mujer, se mezclan con los restos de orina que hay en la uretra.

QUÉ SE SIENTE

Amarna Miller:

 “En mi caso la eyaculacimagesión aparece de manera espontánea y sin que haya demasiada contribución por mi parte. A veces es un chorrillo y otras veces una auténtica explosión, pero nunca he conseguido controlar mi expulsión de ambrosía a voluntad. Lo que resulta un absoluto fastidio cuando te toca cambiar las sábanas después de crear un charquito de placer.”

A pesar de todas las divergencias que existen sobre el tema, Amarna lo tiene claro: “Solo las que lo hemos vivido sabemos que está ahí, como un fantasma que nos acecha durante nuestras relaciones sexuales.” 

Visita el artículo original en: https://culturagranada.wordpress.com/go/sexualidad/squiriting-mito-o-realidad/

 

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